-GANAMOS-

jueves 3 de septiembre de 2009

Prolongación

La pucha! terminábamos de descargar la bronca , repensar nuestra lucha, articular nuevas relaciones, escamotear posturas y resulta que nos va llegando a todos ahí, en la plena ruta, a cada base del costado. (Gracias chacareros amigos- compañeros hermanos). Decía que nos llagaba la información de que en los medios el paro del campo no existía.
Discutíamos mientras, si lo largábamos todo el mismo viernes pero no- La Ley de medios nos quita repercusión y asi no se puede.
Dígame chacarero , ciudadano, periodista, intelectual, ¿qué sentido tiene luchar , cortar rutas, si nuestras acciones no son transmitidas ? ¿qué sentido tiene haber reunido gente indignada votar en una asamblea , ser los primeros en lanzarse a la ruta como ruedas si los medio estan con otra problematica?
Se alarga el paro, se alarga quizás la protesta pacifica. Esto de pacifico no tiene nada, el campo esta muy lejos de eso. Mucho menos en el hoy argentino.

miércoles 12 de agosto de 2009

Critero de Ley

El delegado convida, se deja robar la comida, muestra el expediente, lo hace público, transferible, cambiable, cambiado.
-Revisemos el caso pues; primera versión... (Se procede a leer en voz alta)
-A: "No tenemos evidencia de la caída catastrófica de los tambos"
-¿Esta declaraciones es de...?-
-El señor Cheppi, mi señor -
-Así que ese muchacho... Pasemos a la que sigue.
-B: "Es lamentable el estado de la industria lechera, si seguimos así vamos a tener que imporportar leche"
- Interesante declaración, ¿de quién es esta cabo? -
-A ver... esta es de la opinión pública-
-¿Cómo la opinión pública va a opinar eso cabo Fraga?-
-Así parece-
-Dígame cabo, ¿usted qué opina? -
-Que no va a haber leche mi señor.-
-¿Usted también?, Todos complotados, ¿se da cuenta?... por favor, prosigamos-
-C: "Vamos a explicar a la comunidad que si no hay medidas urgentes, seguirán cerrando tambos"-
-No me diga nada esto es del "Biolca"-
-Me temo que no aunque es lo mismo Omar Barchetta-
-Son parecidos. Siga.-
-D: "Tenemos mucha más evidencia de la que le presentamos al gobierno y que sistemáticamente desconoce"
-La mierda sigue… ¿la departamental qué dice? ¿De qué es la denuncia?-
-Que en los próximos días se expedirán. La denuncia es por calumnias e injurias.-
-Es decir que debo... bueno Fraga hemos hecho lo que estuvo a nuestro alcance-
-¿Cajoneo?-
- Mire si esto le llegara a una suprema autoridad, ¿se imagina? Además es apenas una denuncia cabo, ni siquiera es un expediente. Piense. No sea imbécil, sea autónomo como me va a decir cajoneo. Rompa… Ahora ¿qué piensa usted? –
-Mire importar ya importamos, que le hace leche-
-Tiene razón.-

martes 21 de julio de 2009

La salida

Manso de lomo, duro de boca el gateao, era de los pocos caballos que no le tenía miedo a la gente. Se asusta fácil.
A pesar de ese detalle menor a la vista de los vecinos de Olavarría, no así de los conocedores de caballos; Juan Jerónimo Stang llegó al centro por camino viejo, el camino de los de antes... Fue hace años un caminito ganado a la grama, hoy un hilo de tierra, la eventual impresión del dibujo de la cubierta de una bicicleta sobre el polvo. Hoy la maleza corta el camino, la naturaleza interviene, recupera borrando la cicatriz viajera que marco el paso del tiempo (de los hombres). Del tiempo es el dinero, y con él, compra y repartición de los campos, nuevos dueños y los alambrados...
En la plaza del pueblo nadie. Un barrendero municipal cruza cerca del monumento a San Martín. Juan jerónimo Stang franquea la plaza sobre el lomo del gateado. Se detiene, el animal caga.Mira alrededor y la soledad del pueblo lo trabaja para mal faltándole el aire y la impronta de las veredas vacías ni siquiera tientan a curiosear un rato. Stang se acomoda la boina, baja del caballo relojeando la mierda, cincha el apero para emprender la vuelta.
Sube nuevamente, un ventarrón le da la sensación de aire y entra por la esquina opuesta a su posición un perrito. Lentamente desata un piolín que se pierde en la madeja de cabello de la nuca. Hay cierta rigidez en los movimientos como si fueran ajenos, se le cae el látigo, el enemigo parece vencerlo, finalmente lo logra: se quita el barbijo y respira. Mira el látigo sobre la mierda casi seguro de que hay un enemigo al que por ahora no se puede lacear. Quiere irse pero las riendas no hacen doblar al caballo, esta seguro que sin azote no dobla. Mira la mierda y el látigo; se indigna, se siente una víctima más de la emergencia sanitaria.

viernes 17 de julio de 2009

Así dicen

Estás caliente, eh eh eh... Hablá mierda, decime algo , ¿mañana? no, ahora. Quiero hablar ahora. Promesas no.
Estás caliente ¿porque perdiste? Hablá mierda, decime algo...
Ah... estás caleinte, querés la lechita,mira toda la que tengo acá. Tomá es toda tuya.

martes 7 de julio de 2009

Las Vistas del Afuera

Entre el ir y el venir del vivir, entre la creación de los unos y los otros por la inquietud biológica de sus cuerpos, los caracoles no intuyen el paso del tiempo.
Es más, incrustarse en el suelo terroso al caracol le implica maña, fuerza de voluntad que heredada, información leída y actualizada por miles que perecieron antes sobre la humedad de las hojas, empastados en el barro, atravesados por los picos de plumíferos, traccionados por bocas, pisados...Todo reescrito de alguna forma para luego ser la carga de un tiempo que avecina otro tiempo en manifestaciones de vida, todo, para que el caracol lleve consigo otra carga.
Endurecida proteína en forma de un caparazón curvado sobre el sentido de la cabeza blandengue del animal. Enroscada hacia si, cubierta ahuecada protegiendo lo que no se ve del lomo del caracol. En el caparazón yace dibujada sobre su corteza marrón una línea que gira y gira por encima de las protuberancias hasta cerrarse en un punto, hasta cerrar el espiral en su ciclo.
Allí dentro el caracol babea. Sus antenas… Esto es espeluznante. Y ante la pena de vivir babeando lo más triste es arrastrarse.

By qunito

jueves 2 de julio de 2009

Los Festejos Continuados

martes 30 de junio de 2009

Paranoia Revival

Señor director de la Nación: me ofusca
pensar y advertir que la sanidad fue un pretexto más para la intromisión del gobierno mediante su misterio de salud en la esfera agrícola, ya que percibieron como nuestros precursores que el discurso político siempre tendió a intervenir en los distintos estratos de la vida misma. Hoy en provecho del control más absoluto.

Allá lejos y hace tiempo, en años llovedores, racionalizaron el agua bajo la consigna del cólera, los ecologistas luego con la veda en los ríos, así se lidió con nosotros, actualmente, eso es agenda de los llamados progresistas.

Llegamos a la enfermedad del Chagas y se estuvo encima de provincias olvidadas llámese: Chaco, Santiago del Estero, Salta o Jujuy; y con esto en la producción algodonera, la foresta, la ganadería. Me pregunto señor director ¿alguien murió de Chagas?

La ganadería ya había tenido antecedentes nefastos con los garrapateros en los años de peronismo duro. Seguimos con la aftosa, la triquinosis, el síndrome de la vaca loca, permítaseme mezclar, así como lo hace un organismo fraudulento y poco representativo llamado Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria; qué más decir...

Nos siguió la locura del dengue, eso no estuvo tan mal, somos sucios cabe admitirlo, sí, el argentino es sucio. Después a otra cosa mariposa: pulgones y orugas defoliadoras en el cultivo de trigo u orugas bolilleras de alfalfa y soja, consecuencias perjudiciales para la exportación y nada. La desidia a la que nos tienen acostumbrados.

Ahora la influenza, la gripe porcina, la A o como diablos se llame, es terriblemente utilizada para desviar el tema de la agenda pública. Quedamos siempre relegados, por un modelo de país que se piensa en partidismos y amiguismos, bajo un magma impositivo e industrial. Pero el tiempo nos ha dado la fuerza suficiente, la madre naturaleza y la ciencia ahora más que nunca de están de nuestro lado. Recordemos que en el pasado ya castigaron nuestra ignorancia.

Hoy en día Señor director, es intolerable que a fuerza de gripe se metan nuestros chanchos en los chiqueros, se juegue al olvido de las exportaciones agrícolas y que el discurso sanitario llegue a los espacios del campo en afán de absoluto control y vigilancia.


Ricardo de Santa Rosa, La Pampa